El estado del Open Finance en Latam en 2026

El estado del Open Finance en Latam en 2026

El Open Finance en América Latina muestra que su desarrollo no responde a una velocidad única. Durante este 2026, la región se ha caracterizado por una fuerte diversificación de estrategias. Mientras algunos mercados apuestan por la maduración de marcos legales específicos, otros avanzan mediante la integración de datos del sector público y privado, diluyendo la frontera tradicional entre los servicios bancarios y no bancarios.

A nivel mundial, el mapa habla por sí solo: ya son más de 78 países los que están regulando o implementando modelos de compartición de datos. Y en ese tablero global, América Latina continúa en la búsqueda de  convertirse en un polo estratégico.


Foco México: El pionero que pule su infraestructura

México fue el encargado de abrir la brecha histórica en la región con la promulgación de la Ley Fintech. Sin embargo, tener el marco legal primero no siempre garantiza una carrera de velocidad. En 2026, el foco del ecosistema mexicano está puesto en la digitalización financiera profunda y en robustecer de una vez por todas la calidad de la data.

El gran valor del Open Finance en México no es la tecnología en sí misma, sino su propósito: la inclusión financiera. En un mercado con altos índices de informalidad y sub-bancarización, la apertura de datos permite crear productos a la medida de personas y PYMEs que antes eran invisibles para el sistema tradicional.

¿El gran obstáculo actual? El desafío técnico. El ecosistema lucha por lograr “datos limpios” y un estándar de APIs verdaderamente fluido entre la banca tradicional y las Instituciones de Tecnología Financiera (ITFs). La lentitud en la liberación de ciertas regulaciones secundarias para APIs transaccionales ha sido el freno de mano, pero el mercado corporativo ya entendió que quien no se adapte a esta infraestructura quedará fuera del juego.


Foco Argentina: La estrategia de ir hacia el Open Data

Argentina presenta un desarrollo inverso al de México. Mientras que el mercado mexicano avanzó desde un marco legal, el ecosistema argentino se construyó desde la práctica, impulsado por la competencia entre billeteras virtuales y la interoperabilidad de los códigos QR. En este escenario, la hoja de ruta que plantea el Banco Central (BCRA) es avanzar hacia un esquema de Open Data.

Según lo expuesto por las autoridades del BCRA, el objetivo es conectar la infraestructura financiera con bases de datos del sector público para agilizar el otorgamiento de créditos. Bajo este modelo, y mediante el consentimiento del usuario, las entidades podrán cruzar información como la facturación y situación fiscal de ARCA (ex-AFIP), los registros de aportes y asignaciones de ANSES, y los recibos de sueldo digitales del sector laboral.

La meta regulatoria de este cruce de variables es reducir el papeleo físico y automatizar el scoring crediticio, permitiendo que los usuarios compartan sus datos de forma digital para que las entidades financieras evalúen el riesgo y resuelvan las solicitudes de financiamiento en segundos.

 Lo cierto es que en Argentina, en materia de Open Finance, todavía hay camino que recorrer.


El tablero en el resto de Latam

Al mirar el resto de Latam, se puede ver que la evolución regional va en velocidades distintas:

  • Brasil sigue operando en otra liga y consolidándose como el monstruo de referencia a nivel mundial. Su ecosistema maduro, apalancado por el éxito rotundo de Pix, ya superó la barrera de los 128 millones de consentimientos activos. En Brasil, compartir datos financieros para conseguir una mejor tasa es algo cotidiano.
  • La ola regulatoria andina: Países como Colombia y Chile avanzan a paso firme, guiados por sus respectivas normativas y hojas de ruta institucionales.
  • El baño de realidad técnica: Sin embargo, mirar a Latam con honestidad implica reconocer que los marcos regulatorios no hacen magia de la noche a la mañana. Aunque las hojas de ruta están claras, los intensos debates sobre los anexos técnicos y las consultas públicas han ralentizado los procesos. La implementación plena y masiva en los mercados andinos se proyecta con fuerza recién de cara a 2027. La infraestructura está lista; el desafío está en los detalles de la implementación.

Confianza vs adopción

A pesar de los vientos a favor, la realidad de la industria deja una advertencia clara: el Open Finance se construye sobre la confianza, o no se construye.

El gran freno de mano en la adopción no es la falta de tecnología, sino el factor humano. El consentimiento es la clave del juego: el usuario debe saber exactamente qué datos comparte, para qué se usan, y tener siempre a mano la opción de darse de baja.

Además, las instituciones financieras están entendiendo que el éxito no radica en “abrir” los datos, sino en saber usarlos. De nada sirve tener acceso a la información si las empresas solo lo usan para bombardear al cliente con ofertas genéricas. El verdadero ganador de esta era es quien logre procesar esa información para ofrecer hiper-personalización y resolver fricciones.

Sobre nuestro newsletter

Este artículo forma parte de AI Ready Spotlight, nuestro newsletter quincenal sobre innovación y transformación con AI en la industria financiera y de seguros. Cada edición ofrece análisis prácticos, tendencias relevantes y puntos de vista diseñados para líderes de negocio y tecnología que buscan avanzar con claridad en su camino hacia una adopción responsable de la AI.

Si querés estar al tanto de los temas que están moviendo a la industria y recibir contenido como este directamente en tu correo, suscribite aquí:

👉 https://globaltask.net/newsletter/

Related Posts